sábado, 18 de enero de 2014

Sentenciándome a ti

Y me senté a escribir, bueno literalmente andaba tirada en la cama como muchos de los días porque ¡hombre! lo más grandioso del mundo es estar echada en la cama, mirar al techo y rascarse la panza; andaba en esas y quise escribir pero como muchas de las veces no tengo ni puta idea que hacer, tan solo habita en mí esas ganas insaciables de escribirte.
Creo que mis palabras al fin y al cabo jamás podrán mostrar lo que me haces sentir, sensación interna que (¡por Dios!) me genera tanto placer, me llena de (llamémoslo) bienestar interno que hace que mis labios sonrían cada vez que te pienso.

Creo en tus palabras y lo sé, he de entregarme a la ley por eso. Creo en tus labios, en que son tus besos los mejores de mi vida, la experiencia que cobra sentido hasta el día en que parta y  el mundo continúe.
Creo en tu mirada, aquella que me desvela diariamente. Veo en tus ojos el reflejo de un mar de sentimientos que van dirigidos a mi ser; soy de las que evita ver fijamente a los ojos pero es tu mirada hipnotizante la que genera la sensación de que puedo morir en paz.
Creo en tu tacto, aquel que recorre rincón a rincón mi cuerpo, descubriendo la danza que se recrea al son de tus manos.

Creo en todo lo que eres.
Creo en todo lo que haces.

Creo en todo lo que dices… me estoy sentenciando a ti.


sábado, 26 de octubre de 2013

De:

      Para:

Te he lastimado, te he hecho perder tu esencia, perder lo que más te caracteriza… perder tu sonrisa.
Te he cargado, llenando de miles de pensamientos y sentimientos que agobian… que lastiman tu alma.
Me he apartado de ti, de lo que eres…
Te he cargado…
Perdón.
A veces me elevo tanto que cuando miro al suelo ya han pasado miles de kilómetros de vuelo, pienso en cosas imposibles y no disfruto de las posibles. La verdad y lastimosamente pasa a menudo, año tras año pienso lo mismo y año tras año te afecto. Y me siento tan idiota al aceptarlo, siempre digo a los demás las cosas posibles del presente se disfrutan en el diario vivir, y ¿yo?...

…

Que ridiculez, en serio, que ridículo nos convertimos de vez en cuando. La ridiculez existe cuando nos damos cuenta de  cómo estamos actuando y su carga es peor al saber todo el tiempo que ha pasado sin ver claramente cómo estamos viviendo… el hombre es ridículo por excelencia.
Que ridiculez lo que a veces escribo.

Sin embargo perdóname… la forma en que te afecto se refleja es tus ojos y tu sonrisa, tu bella sonrisa, esa que me enamora cada mañana cuando la veo, cuando la siento; junto con esos ojos que muestran la fusión de la inocencia y picardía de un ser que quiere arriesgarse a conocer un mundo, de vivir un día único… pero que lastimosamente a veces se olvida y deja pasar.

Tú y yo una sola… perdóname, porque a veces se me olvida ser, ser tú y ser yo.




sábado, 19 de octubre de 2013

Tengo ganas de decirte

Tengo ganas de mirar al cielo y ver en él un sol resplandeciente pero lástima porque en esta oscura noche mis sueños no podrán cumplirse… como el querer tenerte y a un solo son abrazarte, besarte, morderte…
Cómo explicarle al mundo y a ti que eres ese ser que mueve mil entrañas en mí, agitas mi corazón y hace que me pierda en mis pensamientos cada vez que apareces. ¿Cómo? Si aún no encuentro las palabras para decir todo lo que siento o creo sentir…
Cómo decirte que te extraño, que no quiero perderte aunque eso está más que escrito porque por más que luche, te vas desvaneciendo a plena vista y te vas alejando poco a poco retomando tu propio camino.

… ¡no te vayas!....

Te dice mi voz entrecortada, mis ojos con miles de lágrimas y mi corazón adolorido.
Aunque no alcances a escucharme, a sentirme, quiero tan solo pensar que te quedarás un minuto más, pero lastimosamente ya es tarde y aunque mi ser anhele tu presencia, tú has retomado tu vida y es más que seguro que no me recordarás…

Creo que tardé mucho en decirte que... ME IMAGINABA UN DÍA MAS A TU LADO.



domingo, 13 de octubre de 2013

Abur

Él llegó como todo a mi vida, sin previo aviso y marcando con su presencia cada momento que se aparece frente a mí… cada momento que me acerca poco a poco a conocerlo; y bueno, en sí todas las personas que se presentan en mi vida dejan huella, valoro cada momento su presencia… sin embargo, a él le concederé este espacio para narrar una más de mis historias.

Pasábamos el tiempo construyendo un mundo, vivíamos en el delirio místico del paraíso donde nuestras almas libres se encontraban y podían estar felices, sin estar sometidas a este mundo de sufrimiento, bueno eso decías tú… y yo me dejaba engañar por todas las fantásticas palabras que de tus labios volaban y de tu ser nacían.Pensé, quizás es él… ese ser que llegaba con sus pensamientos alocados y su mundo fantástico, un alma similar a la mía, empecé a admirar tus rasgos, tus facciones, tus grandes y fuertes brazos, tus ideales, incluso tus quejas y tus insultos a la sociedad.

Pero… llegó el día en que abrí mis ojos, deduje que no servías para esta vida y simplemente un adiós nos alejó por estos días, por mis días. No fue fácil, el sentir que una parte de alegría es desgarrada del alma, triturada y borrada del mapa, no es fácil…
Sin embargo la vida continua y uno más en el pasado de una vida ha quedado. Un loco, no tan loco, enfermo se ha desligado, desvinculado y aun así un buen recuerdo has dejado… es eso la vida, de bienvenidas y despedidas, de hola y adiós, de nos vemos y hasta nunca.
Un buen futuro te deseo pero para qué pensar en el mañana si desperdiciarás el “hoy”… buen presente te deseo… buen camino, abundante paz y un consejo gratuito:


“A veces los ojos no aguantan lo que el alma quiere reprimir, a veces es necesario aceptar y soltar, a veces llorar es uno de los pasos de la solución y bien el dolor está ¿por qué impedirle brotar?... que este por un momento, no quiere decir que esté por siempre… llora amigo, llora…”



Buena vida amigo…